Las nubes
Hoy mientras caminaba sentía que el tiempo no era el mismo, las calles y el aire estaban muy quietos, como si se hubiera parado el mundo por unos instantes. Pero no era el mundo el que estaba inmóvil, sino yo. A pesar de que la rueda del tiempo continúa girando, el sol sale y sigue poniéndose, pero yo me encuentro igual a todas horas, como si estuviera aletargado, hibernando en pleno verano. Las calles, vacías, también llenas, no estoy acostumbrado al movimiento y por ello decido dormir y seguir soñando. Así estoy donde realmente quiero estar. Sé que esto tan solo se trata de contar poco a poco con paciencia. Una cuenta atrás que a veces avanza rápido y otras veces se estanca. Caminar soñando, tomar el bus soñando, contemplar la vista desde la ventana soñando. El tiempo está transcurriendo, y aunque yo no camine ligado a él, sigue su camino. Pronto llegará el día en el que me lanzaré a río para fluir de nuevo con él, cuando encuentre a todos aquellos a los que ahora estoy buscando.
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